Efectos de la cocaína a largo plazo.

Antes de conocer los efectos que produce la cocaína a largo plazo debemos saber cuáles son estos efectos a corto plazo. La cocaína es un estimulante del sistema nervioso central altamente adictivo y que afecta directamente al cerebro.

Los efectos de la cocaína son casi inmediatos y suelen durar minutos o horas, aunque va depender de la vía de administración. A corto plazo, los consumidores de cocaína en cantidades pequeñas, se sienten eufóricos, energéticos y con los sentidos agudizados, especialmente, a nivel visual, auditivo y táctil. Además, se puede ver reducido el apetito y la necesidad de sueño. A nivel fisiológico, la cocaína produce contracción de los vasos sanguíneos, dilatación de las pupilas, aumento de la presión arterial y la temperatura corporal y la frecuencia cardiaca. Dependiendo de la cantidad tomada y la vía de administración, los consumidores de cocaína también pueden experimentar, espasmos musculares, irritabilidad, temblores o incluso, paranoia. Además, se pueden dar graves complicaciones médicas como: alteración del ritmo cardiaco, dolores de cabeza, problemas gastrointestinales, etc.

Como hemos comentado al principio de este post, la cocaína es una sustancia altamente adictiva, por ello es muy difícil establecer hasta cuando la persona continuará consumiéndola. Una vez que hemos consumido cocaína en repetida ocasiones, nuestro cerebro empieza a acostumbrarse necesitando cada vez dosis mayores.

Al consolidarse la conducta adictiva las consecuencias de la cocaína pueden llegar a ser nefastas para la salud del consumidor. Primeramente, las vías de gratificación se vuelven menos sensibles a los estímulos naturales placenteros (sexo, amor, relaciones interpersonales, etc), además, al aumentar la cantidad y la frecuencia del consumo, se incrementa la probabilidad de sufrir trastornos psicológicos como ansiedad, depresión, paranoia, apatía, etc. A nivel fisiológico, los efectos de la cocaína va a depender de la vía de administración. Por ejemplo, al ingerirse la cocaína puede producir gangrena grave en los intestinos ya que, el flujo sanguíneo se ve reducido. Si la vía de administración es mediante inhalación, puede producir ronquera, irritación nasal, perdida del olfato, sangrado nasales, etc. Si la vía es intravenosa, existe una alta probabilidad de contraer enfermedades de transmisión sanguínea, además de alergias cutáneas por la mezcla de sustancias. Otras consecuencias adversas a largo plazo serían: hemorragias cerebrales, pérdida importante de peso, insomnio, pérdida del apetito, impotencia, infertilidad, etc.

Por otro lado, y no menos importante, las consecuencia negativas a nivel social, familiar, laboral y económico. La cocaína se convierte en una prioridad y la persona adicta pierde el interés y comienza a descuidar las relaciones sociales y familiares. Del mismo modo, el plano laboral se ve afectado, el consumidor deja de ser competente y va perdiendo la capacidad de desarrollar su trabajo con normalidad. Como consecuencia de lo anterior, su economía se ve afectada, además cada vez necesita más dinero para consumir.

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